28 ene. 2017

Características de los niños y niñas de 6 años


El niño de 6 a 7años está culminado un proceso evolutivo con profundos cambios físicos y psicológicos que dan origen a cambios en su comportamiento .

El paso  a la escuela primaria es de gran trascendencia y muy movilizador. Al entrar en contacto con un nuevo mundo social se intensifica aún más la relación con la realidad. Es así como el niño empieza a desprenderse de su "mundo de fantasía".

Todos los cambios que está experimentando le producen inseguridad y para combatirla y tratar de afirmar su personalidad, presenta conductas de obstinación que lo enfrentan a sus padres.

Puede también llegar a verse sobreexigido, sintiéndose frustrado cuando no logra cumplir con todo lo que los mayores esperan de él.

El rol de los padres en esta etapa es fundamental, puesto que se establecen interacciones importantes para la afirmación de su autoestima. Con frecuencia le piden que se comporte como "un niño grande" precisamente cuando se siente chico y asustado. Otras veces, cuando quiere actuar con independencia, se le recuerda que es chico; lo cual aumenta su confusión. La mejor forma de ayudarlo a pasar esta etapa de transición es darle cariño, destacando sus logros y capacidades, por sobre sus fracasos y limitaciones.

➽Desarrollo y cambios físicos:
Físicamente, el niño sigue creciendo y aumentando en peso y volumen de forma gradual. Algunos pierden definitivamente las redondeces de la primera infancia al estirarse y adelgazar.
 Su desarrollo muscular y óseo les capacita para desempeñar infinidad de movimientos con un buen grado de coordinación, agilidad y precisión. Su gran destreza manual y su necesidad insaciable de experimentar le pueden llevar, por ejemplo, a desarmar juguetes para verlos por dentro. Corregir al niño en este afán investigador es contraproducente.

➽Su resistencia física es admirable: parece que no se cansan nunca cuando están realizando actividades de su agrado. A estas edades suelen ser muy activos e imprudentes, porque el niño, confiado en sus capacidades, tiene la seguridad de que a él no le va a ocurrir nada. Dada su incesante actividad, es un buen momento para iniciarles en la práctica sistemática de algún deporte. También podemos utilizar esta predisposición natural para afianzar la lateralidad. Ejercicios físicos que favorecen su definición son: natación, ciclismo, patinaje, tenis, ping-pong, baloncesto…

La madurez cerebral: cabe considerar los 6 años como una frontera a partir de la cual una determinada dificultad debe recibir una consideración diferente. La incapacidad para controlar la orina por la noche, las dificultades en la lecto-escritura o la incorrecta pronunciación, deben valorarse de manera más detallada, dado que el cerebro ya ha alcanzado, en lo fundamental, su grado de desarrollo.

➽Desarrollo de la inteligencia: Siempre se ha considerado que el niño a partir de los 6 años empieza una nueva fase de la vida porque “empieza a razonar”. Los estudios científicos avalan el inicio de un cambio intelectual, que durará hasta los 11-12 años, y que Piaget denominó “periodo de las operaciones concretas”. En los años previos, el razonamiento del niño era más intuitivo, y presentaba un carácter cambiante y subjetivo. A partir de ahora, va aplicando las leyes lógicas a lo concreto.

➽Su lenguaje es ya muy desarrollado: tienden a hacer preguntas de forma incesante. En diálogo padre-hijo es fundamental para favorecer el desarrollo de su capacidad de reflexión. Sus preguntas deben ser contestadas y debemos razonar lo que decimos. De lo contrario, se dará cuenta de nuestra falta de juicio (o de nuestra injusticia, si se da el caso de que nuestra respuesta ha sido injusta) y podemos perder la confianza que tiene puesta en nosotros. Le encantará que le prestemos atención a todo lo que espontáneamente nos cuenta y, a su vez, puede generar rechazo el afán paterno de estar continuamente informado: “¿Qué has hecho?¿A qué has jugado? ¿Qué has comido?”. Una pauta general aconsejable es estar disponible para hablar cuando él quiera hacerlo. Las preguntas generales y abiertas resultan más eficaces para el diálogo que las reiterativas. Pero tendremos que tener la delicadeza suficiente para respetar sus secretos y su deseo de intimidad.

➽Su capacidad de concentración todavía es pequeña: debido a su inconstancia. Por ello, para que no rechace el estudio, éste debe suspenderse en la fase del precansancio. Los deberes para realizar en casa deben ser algo ligero y placentero. Lo realmente importante a esta edad es iniciar un sistema de trabajo con el fin de crear hábitos, pero no podemos someterle a exigencias que puedan predisponerle negativamente para futuros estudios. En esta línea, deberemos seguir presentando el estudio como un juego, porque todavía el niño no distingue totalmente lo uno de lo otro. Hay que evitar comentarios que puedan resultar negativos, incluso de soslayo: hablar mal del profesor o del colegio, o comentar que este año tiene que estudiar mucho porque Primaria es muy difícil. Tampoco son buenos los comentarios de aspecto positivo que minusvaloran la actividad educativa (el consabido, “¡qué bien que mañana no hay cole!”, de los viernes). Cosa bien distinta será que el niño, junto con su padre/madre riegue un tiesto o plante una lenteja, si en el colegio han trabajado ese tema. De esta manera damos una continuidad a su aprendizaje sin generar “islotes”. El niño es el primero que quiere unir el mundo escolar con su vida familiar: disfruta enseñando en casa los trabajos que realiza, le gusta que padres y tutores hablen, etc. Uno de los objetivos importantes que han de lograrse en los dos primeros cursos de Primaria es que el niño adquiera una buena fluidez de lectura, que ésta sea comprensiva y que sienta gusto por practicarla. Es algo tan importante que merece la pena hacer todo lo posible por conseguir que para ellos sea un placer. Leer con papá o con mamá como premio, y siempre cortando antes de llegar a cansarse, es el mejor camino.

➽A los seis años empieza a distinguir el mundo real de la ficción: Es conveniente que le ayudemos a diferenciar estas situaciones.

➽Desarrollo afectivo y social: Decíamos antes que el niño de 6 años es capaz de emitir juicios propios, que no tienen por qué coincidir con los de sus adultos de referencia. Puede comentar: “dices que es bonito este dibujo pero no lo es, porque no está bien coloreado”. Hay que tener en cuenta que empieza a configurarse un triángulo social con tres vértices de influencia: la familia, el colegio y los amigos.
Los amigos adquieren gran importancia y por eso prefieren los juegos de grupo a los individuales. Aceptan las reglas en los juegos pero tienen (sobre todo los chicos) un gran afán por competir: juegan para ganar, por el puro placer de la victoria. Desde este punto de vista, el juego va a cumplir una importante función de superación de retos, autocontrol y aceptación de uno mismo. También los padres podemos ayudarles mediante el juego a que controlen sus emociones.

➽Son tremendamente inestables: porque su seguridad personal no está afianzada. Su conducta puede parecer bipolar: pasan de la risa al llanto, de la mansedumbre a una explosión violenta, del amor al desdén, pero no son capaces de decidirse por ninguna opción en concreto. Reaccionan bruscamente si se sienten frustrados o impotentes ante algo. Casi todo es desproporcionado en sus reacciones: corre, entra, sale, pega a su hermano, lo colma de besos… No son capaces de modular sus reacciones ni dominar sus impulsos. Esta dificultad en el manejo de ideas opuestas es propia de la edad, y la irá superando con su progresiva madurez y nuestro cariño permanente. Podremos ayudarle explicándole los pros y contras de cada opción, o sugiriéndole –sin imponerle, salvo que se trate de alguna cuestión esencial- la más adecuada. Podremos decirle: “Yo, en tu caso, escogería…”

➽Las vivencias en el colegio condicionan su afectividad: Los resultados de los trabajos, la relación con los amigos y con el profesor, le afectarán mucho para bien o para mal. Esta sensibilidad extrema tiene aspectos positivos y puede dar muestras de gran corazón, pero también puede llevarle al desánimo por pequeñas cosas. Siguen siendo muy dependientes de papá y mamá, aunque en esta etapa la balanza emocional se inclina hacia papá: la niña lo adora y el niño busca camaradería. Conviene que el padre aproveche esta situación para colaborar más activamente en la educación y para prestigiar a la madre.

➽Toma de conciencia de sí mismo: que está experimentando le llevará a pavonearse e influir en los demás. Por esta razón, suele despreciar y abusar de su hermano menor, mientras que por el mayor siente admiración y deseo de confiarse a él. Podemos aprovechar esta predisposición para su formación si el mayor nos sirve de estímulo, al tiempo que tratamos de inculcarle la responsabilidad por el hermano más pequeño. También esta nueva conciencia de sí, le lleva a hacerse respetar; es éste un rasgo positivo, que debemos potenciar y en el que deberemos guiarles, porque no siempre saben cómo hacer valer sus derechos. En ocasiones tratará de monopolizar la atención, y puede presentar una actitud desafiante, no aceptando la autoridad.(1)


Los niños de esta edad inician su etapa escolar enfrentándose a más exigencias, por lo que se deberá facilitar su adaptación hablándole sobre este cambio: dónde irá, con quién, qué hará, etc.
Con frecuencia a esta edad se da una nueva fase de "por qué”, la que debe aprovecharse para favorecer el desarrollo de sus conocimientos. El niño sabe ya conversar con fluidez, y muestra interés por los cuentos clásicos, la naturaleza, los animales, las plantas y todo lo que le rodea. Conoce algunos cuentos de memoria y es capaz de contarlos.


El principal objetivo de esta etapa es el aprendizaje de la lecto-escritura. Ello tomará poco tiempo si el niño está maduro y se cumplen las siguientes condiciones: dominio suficiente del lenguaje hablado, inteligencia en el nivel analítico (que sea capaz, por ejemplo, de aislar y diferenciar formas, componer y descomponer grupos de letras y otras operaciones similares), buena lateralización, buena organización del espacio y del tiempo, visión y audición normales y buena psicomotricidad.
Es importante no forzar al niño a iniciarse en la lectura sólo por el hecho de tener 6 años, sino verificar que el niño tenga la madurez adecuada para ello, revisar las condiciones mencionadas y trabajar la o las que falten, para que más adelante pueda darse dicho aprendizaje sin problemas. Forzar al niño y dramatizar su fracaso en la lectura, sólo provocaría en él un rechazo total hacia todo lo relacionado, viéndose afectado su éxito escolar. El cálculo es el otro aprendizaje clave del período (clasificar, ordenar, aprender las series de números), que requiere las mismas condiciones mencionadas para la lectoescritura.(3)

Fuentes:
Padres Liceo Sorolla B
Psicología Infantil


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25 ene. 2017

Características de los niños y de las niñas de 2 años


En los dos primeros años de la vida del niño y de la niña, el desarrollo cognitivo, afectivo, psicomotor, social…, está estrechamente ligado a su desarrollo físico y a su capacidad de movimiento, cada vez más autónoma. El desplazamiento y la palabra son dos elementos fundamentales en esta etapa, donde van ampliando poco a poco sus límites y su campo de acción, descubriendo el entorno de forma activa.
Inician y afianzan la marcha, lo que les permite tener una nueva visión del mundo que le rodea, a la vez que una cierta sensación de dominio. Manipulan objetos de forma más precisa. Estas adquisiciones motoras, les permiten a la vez un mayor desarrollo en otras áreas, ya que hacen un descubrimiento de situaciones nuevas por experimentación, dejando atrás el descubrimiento por azar y convirtiéndose en  agentes activos que van aprendiendo por medio del ensayo-error.

Según el Diseño Curricular, en  esta edad es posible encontrar diferencias notables entre los niños: algunos están iniciando el control de esfínteres, mientras que otros ya están  afianzados en este proceso. Algunos tienen dificultades para hacerse entender en su media lengua, mientras que otros se expresan con claridad. Algunos juegan con otros intercambiando gestos, palabras, juguetes; otros permanecen solitarios, aferrados a sus pertenencias. Algunos son capaces de correr o de patear una pelota, mientras que otros aún conservan una mayor globalidad en sus movimientos corporales; etc.
"Estas diferencias nos indican que los niños tienen tiempos y modos particulares en su desarrollo evolutivo, por lo que el docente contemplará estas variaciones para anticipar adecuadamente la selección de contenidos y la organización de las actividades."

Desarrollo afectivo-social

Los primeros años de la vida del niño y de la niña están marcados por la necesidad afecto, jugando el apego un rol fundamental. En el segundo año, el vínculo de apego se consolida, enriquecido por el desarrollo intelectual del menor. Sus nuevas capacidades lingüísticas facilitan la comunicación con esta figura.
Este segundo año viene también marcado por el egocentrismo que todavía presentan en gran medida.

✦Manifiesta un gran interés por la posesión y por la propiedad de las cosas y las personas.

✦Intenta satisfacer sus deseos y ven en peligro todas sus posesiones, que son las que les proporcionan placer y diversión.

Es necesario, por parte de los docentes, ir regulando estas conductas egocéntricas, evitando darle todo lo que pidan y compensando las acciones generosas, creando situaciones de participación y cooperación a través de los juegos en grupo (a esta edad, le gusta jugar junto a otros niños, pero lo hace individualmente).

✦Poco a poco empieza a darse cuenta de que es un ser independiente y se identifica en su papel de niño o de niña.

✦Empieza a imitar las actividades de sus padres a través del juego.

✦Es una etapa marcada por las rabietas como respuesta a sus frustraciones y de grandes conflictos entre su deseo de independencia y la necesidad que tiene del adulto. Se obstina en hacer las cosas él solo y se aferra a sus caprichos.
Insiste en conseguir lo que se propone. Lloran, se quejan, tienen rabietas.

Frente a este comportamiento, los educadores y los padres y madres deben entender que son conductas normales y que hay que consentirlas, ser pacientes, mantener los límites y no darles grandes explicaciones ni castigarlos. No se debe utilizar el chantaje ni el miedo para controlarlos. Una vez que se hayan calmado hay que hablar con ellos sobre los mal que lo han pasado y sobre lo inadecuado de su comportamiento, siempre con afectividad.
Poco a poco irá comprendiendo lo que puede y no puede hacer, lo que está prohibido y lo que no. 

✦Se ríe contagiosamente y muestra síntomas de simpatía,comprensión, modestia o vergüenza.

✦Obedece a encargos domésticos simples y empieza a colaborar en tareas relacionadas con la higiene, la alimentación y el vestido.

✦Al final del año, es capaz de expresar sus sentimientos, deseos y problemas.

Para que los niños y las niñas adquieran conductas socialmente deseables, deben estar sujetos a determinadas normas de disciplina, razonadas por el adulto, sin imposiciones no explicadas ni amenazas.

Desarrollo del lenguaje

El desarrollo del lenguaje en el niño o la niña de 2 años va a depender, entre otros factores, de su ritmo de madurez, de la estimulación que recibe del exterior, de sus experiencias, de su desarrollo neurológico…
A esta edad se inicia la comunicación verbal y se caracteriza por el comienzo de la formación de la gramática en el que factores como la dentición, la alimentación, la imitación…, van a contribuir en su desarrollo. Factores ambientales van a influir también en la adquisición del lenguaje.

 ✦El niño o la niña se encuentra en una etapa conocida como telegráfica, caracterizada principalmente por la retención y omisión de elementos con una función gramatical.

✦Se produce un gran desarrollo del habla articulada en la que, en un principio,se mezcla la jerga con las palabras y presenta una inmadurez fonética que irá desapareciendo poco a poco.

✦Durante el primer semestre del segundo año, el niño o la niña habla consigo mismo/a mientras juega o realiza cualquier actividad. Utiliza el pronombre personal “yo”, “tú”, “él” y construye pequeñas frases negativas con el “no”.
Es capaz de nombrar algunos objetos de su entorno que se le señalan (silla,mesa) y algunos objetos representados en imágenes. Habla solo aunque nadie lo esté escuchando.

✦A lo largo de segundo semestre su nivel de comprensión es muy estable. Le gusta escuchar y que le cuenten cuentos y empieza a verbalizar la acciones que realiza (saltar, dormir, correr, peinarse). Empieza a conjugar los verbos, entiende algunas preposiciones como sobre, bajo, delante, detrás, adverbios como encima, debajo, antes, después y utiliza algunos posesivos.

✦Al final del segundo año su vocabulario ha aumentado considerablemente y es capaz de expresarse con bastante fluidez.

Tanto los docentes como la familia pueden favorecer y estimular el desarrollo del lenguaje y de la expresión oral de los niños y de las niñas. Nombrar objetos, realizar visitas a tiendas, convertir
en pequeñas frases las palabras que dice, hojear cuentos, ver juntos la televisión… 

Desarrollo psicomotor

Podemos considerar el desarrollo psicomotor como la base del desarrollo de las demás áreas en el crecimiento del niño y de la niña (cognitivo, del lenguaje, emocional, social…).

✦A los 2 años, el pequeño o la pequeña es ya capaz de planificar sus propias acciones. Es la etapa del movimiento, de ir de un sitio a otro, ya que, en la mayoría de los casos, no tiene dificultad en la marcha y se producen grandes progresos en el control postural.

✦Durante el primer semestre, será capaz de, entre otras acciones: manipular pequeños objetos, pasar las páginas de un libro, mantener la cuchara en posición correcta mientras se la lleva a la boca, arrojar objetos al aire, correr tras una pelota dando puntapiés, tocar las palmas mientras oye música, bailar,
abrir y cerrar grifos y cremalleras, imitar golpes, garabatear y realizar trazos horizontales y verticales, imitar y poner determinadas posturas, saltar, subir y bajar escaleras, actuar con mayor precisión en las actividades manipulativas de carácter fino…

✦Durante el segundo semestre, se producen muchos progresos. El niño o la niña ya tiende a utilizar una sola mano y sostiene bien el lápiz con los dedos.
Es capaz de realizar actividades de ensartar bolas en un hilo y de transportar objetos frágiles. Además: tiene más control en el equilibrio, recorta utilizando las tijeras, traza líneas rectas y curvas con el lápiz, sus juegos con los encajables son más complejos, es capaz de permanecer quieto y atento ante la televisión y otros espectáculos, corre y salta de manera más coordinada, baila al son de la música, es capaz de andar de puntillas, etcétera.

Los niños y niñas de estas edades están en continua actividad y les gusta expresar sus emociones a través del cuerpo. La educación psicomotriz, por tanto, debe partir del cuerpo para que, progresivamente, sean capaces de desarrollar y utilizar correctamente los demás lenguajes: musical, plástico, corporal…
Cualquier momento es propicio para realizar con el niño o con la niña actividades que van a favorecen el desarrollo de la psicomotricidad: actividades y ejercicios que le permitan explorar, moverse, realizar diferentes desplazamientos, saltar, correr, expresarse utilizando diferentes medios
(pintando, modelando, cantando, bailando, riendo, hablando…), manejar pequeños utensilios, jugar con juegos de construcción, con puzles adecuados asu edad, introducir y sacar objetos de diferentes recipientes.

Desarrollo cognitivo

A los 2 años de edad hay una estrecha interdependencia entre el desarrollo mental y el psicomotor. Es muy frecuente que el niño o la niña hable mientras actúa al tiempo que ejecuta lo que dice.
Durante este período, el niño o la niña va a ir desarrollando su capacidad para utilizar símbolos en sus pensamientos y acciones y manejará conceptos comoedad, tiempo y espacio.
 Además, desarrolla su capacidad para representar internamente los objetos y fenómenos, desarrollando así la capacidad de resolver los problemas cognoscitivamente.
Es capaz de expresar sus sentimientos y deseos, de predecir las relaciones causa-efecto y de representar objetos ausentes.

✦Durante este año, el niño o la niña ha ampliado su memoria, recordando hechos que sucedieron hace días, y puede memorizar rimas cortas, aunque su capacidad de atención sea poca.

 ✦Muestra gran curiosidad por todo lo que le rodea, y tiene un gran afán por saber, por conocer su entorno y por imitar lo que hacen los adultos.

✦Distingue algunos colores, algunas intensidades, tamaños, formas.

✦Poco a poco empieza a imitar trazos circulares, verticales y horizontales.

✦Va siendo más autónomo en algunas de sus rutinas diarias (lavarse y secarse las manos, beber de un vaso sin ayuda, utilizar el tenedor, desatarse los zapatos…) y es capaz de controlar sus necesidades corporales sintiéndose culpable si tiene algún accidente en el control de esfínteres diurno.

✦Empiezan los juegos imaginativos, imita a animales, confunde la realidad con hechos fantásticos y empieza a participar en juegos de escenificación.

✦A los dos años se desarrollan los sentimientos de gusto y aversión hacia otras personas.

✦Puede distinguir diferentes objetos y clasificarlos en diferentes categorías (animales, plantas…).

Fuente:
El niño de 0 a 3 años.Guía de atención temprana
Diseño Curricular para la Educación Inicial.Buenos Aires.Año 2000
http://marianistas-cr.org/sites/marianistas-cr.org/


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15 ene. 2017

Educar, o "el arte de encender los ojos". José María Toro


El siguiente  texto de José María Toro ( maestro de educación primaria, que incorporó la dimensión afectiva y emocional en su aula y autor  del libro "Educar con co-razón", entre otros) recuerda a los maestros la importancia de mirar con afectividad y empatía.

"Cuando vemos luz tras una ventana sospechamos que hay alguien dentro. Por eso, cuando unos ojos se opacan, cuando pierden su brillo y la mirada se muestra apagada nos percatamos que esa persona es como una casa vacía. 
Pocas cosas me resultan tan sobrecogedoras como los ojos apagados de un niño porque me indican que salió de sí mismo, vive exiliado de su propia alma y anda errante y perdido en medio del mundo. 
Un maestro debe aprender a mirar la mirada de los niños y debe dejarse mirar por ella. 
Ha de saber que el niño de mirada perdida no puede mantener fija su atención porque su mundo interno es un laberinto, un caos, un desasosiego, todo un universo de tensión, inquietud, ansiedad e incluso miedo.
El niño salió de su casa sin saberlo y ahora no sabe el camino de regreso y no encuentra las llaves que le devuelvan a su propio hogar.
 
Los ojos no son sólo el espacio desde el que miramos sino que han de ser objetos permanentes y continuos de nuestra mirada. 
Mirar a los ojos es una urgencia pedagógica, un impresionante reto vital. 
Devolver el brillo, la luz y la belleza a los ojos apagados de los niños y jóvenes es también una competencia básica, un contenido curricular y una eficacísima herramienta metodológica. 
Iluminar los ojos de los niños es devolverlos a casa, a su casa, a su corazón. 
Es maestro quien con su propia lumbre prende lo que estaba apagado, aviva lo mortecino y es capaz de hacer resurgir algo nuevo de las cenizas. 
Educar es, a fin de cuentas, el arte de encender los ojos del entusiasmo y de la alegría para que todo el rostro se ilumine con el resplandor de lo mejor de sí mismo". 
 José María Toro.  (Del libro "La sabiduría de vivir",Editorial Desclée)

9 ene. 2017

El manzano que quería ser estrella. Cuento con valores

 En un bosque muy extenso, había un manzano que contemplaba cada noche el majestuoso cielo estelar. 
 Su imaginación volaba a años luz y de día suspiraba en la verde pradera:
-¡Cómo quisiera ser estrella!- exclamaba. 

Viendo a las aves ascender en el cielo, les preguntaba:
-¿Dónde duermen las estrellas de día? Las aves se sonreían. - No, pequeño manzano. Las estrellas están en el cielo día y noche, pero la gran luz del sol no nos permite divisarlas. 

El pequeño manzano se quejaba interiormente: ¡Yo quiero ser estrella!- Y se la pasaba preguntando a todos los animales y plantas: ¿Las estrellas vuelan?, ¿Duran para siempre?, y todo lo referido a ellas.
El tiempo pasó, y el árbol crecía. Sus raíces se volvieron profundas; su tronco muy firme con grandes hojas en la copa, hasta que dio ricos y jugosos frutos.

Un día de un caluroso verano, una familia que estaba de vacaciones, se refugió bajo su enorme sombra.
 En medio de la charla, los hijos preguntaron qué tan lejos estaban las estrellas de allá­. 
El padre respondió: -¡Muy cerca, casi que las estamos tocando!
Los niños no entendían, pero luego el señor tomó una manzana del árbol y la cortó horizontalmente, sin separar los pedazos. 
El manzano, como curioso que era, se asomo y prestó atención a la explicación:
-Las estrellas están en todas partes, en el cielo y en la Tierra. 
¿Pero cómo? - preguntaron los niños.
 El padre abrió la manzana y del centro salió una perfecta estrella.
 El árbol, maravillado por ese momento, se le removió  toda la sabia de su cuerpo y se dio cuenta, que  en su corazón,  se formaba la imagen de una única y verdadera estrella.

Desde ese día, el manzano se sentía con una galaxia entera de estrellas en su interior.

 Para reflexionar...
¿Cuantas veces buscamos afuera aquello que deberíamos buscar en nuestro interior?
¿Cuantas veces nos olvidamos de conectarnos con nosotros mismos, y perdemos la grandeza que está en nuestro interior?
¿Cuantas veces dejamos de ser nosotros mismos, para ser  “como alguien más” ?
¿Cuantas veces nos olvidamos de ser la mejor versión de nosotros mismos?
¿Has olvidado disfrutar aquello que te rodea?
¿ Te quieres y te valoras tu mismo?
¿Puedes ver tu estrella interior? 
Muchas veces nos lamentamos por no poder alcanzar las metas propuestas y no nos damos cuenta que si miramos en nuestro interior tenemos la fuerza suficiente para lograrla.

5 ene. 2017

La estrella de Belén ¿mito o realidad?


¿Qué hay detrás del mito sobre la guía de los Reyes Magos?
Una investigación asegura que no fue una astro sino una alineación planetaria que no se repetirá en 500 mil años. Así  lo informa el  Diario el Día:

La historia bíblica es bien conocida: tres magos de Oriente marcharon hacia Belén para darle la bienvenida al niño Jesús, recién nacido, guiados por una “estrella” que se convirtió, con el paso del tiempo, en un ícono religioso a través de dos milenios de obras de arte. Sin embargo, los años pasaron y la duda se mantiene: ¿fue una estrella de verdad? ¿Una supernova? ¿O se trató en cambio de un suceso astronómico desconocido?

Esta última hipótesis es la que ahora parece apuntar Grant Mathews, profesor de astrofísica y cosmología teórica en el Departamento de Física de la Universidad de Notre Dame’s College of Science, quien estudió durante más de una década el misterio que rodea a este fenómeno astronómico que marcó el inicio de nuestra era. Según el científico, la estrella de Belén no fue una estrella, y lo que guió a los magos de Oriente a conocer a Jesús fue en realidad una alineación planetaria única, que según sus cálculos no se repetirá en 500 mil años.

“Los astrónomos, historiadores y teólogos han reflexionado sobre la cuestión de la ‘Estrella de Navidad’ durante muchos años”, dice Mathews en un comunicado difundido por la Universidad de Notre Dame’s College of Science. “¿Dónde y cuándo apareció? ¿A qué se parecía? De los miles de millones de estrellas, ¿cuál de ella brillaba ese día hace tanto tiempo? La astrofísica moderna ha intentado explicar uno de los mayores eventos astronómicos de la historia”, agrega.

Luego de analizar documentos históricos, astronómicos y bíblicos, Mathews cree que el acontecimiento que cautivó a los Reyes Magos -probablemente sacerdotes del Zoroastrismo de la antigua Babilonia y Mesopotamia- fue una alineación planetaria extremadamente rara que ocurrió en el año 6 a. C. (la fecha del nacimiento de Cristo se estima en el 7 al 6 a.C.)

Durante esta alineación, el Sol, Júpiter, la Luna y Saturno estaban todos en Aries, mientras que Venus estaba al lado en Piscis, y Mercurio y Marte estaban en el otro lado en Tauro. En ese momento, Aries era también la localización del equinoccio vernal, según explican desde el Departamento de Física de la universidad. La presencia de Júpiter y la Luna significó el nacimiento de un gobernante con un destino especial. Saturno era un símbolo de la entrega de la vida, así como la presencia de Aries en el equinoccio vernal, que también marcaba el comienzo de la primavera. Que la alineación ocurrió en Aries, señala Mathews, significaba un gobernante recién nacido en Judea.

“Los Magos habrían visto esto en el este y habrían reconocido que simbolizaba un nacimiento real en Judea”, partiendo en busca del gobernante recién nacido, explica Mathews. Según sus cálculos, pasarán 16 mil años antes de que se vuelva a ver una alineación similar, e incluso entonces, el equinoccio vernal no estaría en Aries. Según Mathews, una alineación como la que, según él, fue la Estrella de Belén ocurrirá recién dentro 500 mil años.

Fuente:http://www.eldia.com/


Sea cual fuere la verdadera historia, mi deseo es que en esta noche de reyes, volvamos a sentirnos niños recordando la ilusión y la magia que dejamos guardada en algún rincón de nuestra infancia.


¡FELIZ DÍA DE REYES!