Despedida
No soy quien los adioses ha inventado;
me duele la palabra despedida.
Si distancian las vueltas de la vida...
Si separan a quienes se han amado...
nadie se irá del todo, no, ninguno,
ni romperá la ausencia el tiempo hilado
entre los que, sumándose uno a uno,
de alma a corazón se han encontrado.
Prefiero yo -por eso- traducirte
de la lengua alemana que he heredado,
la esencia de su "adiós"...* y -así- decirte:
Hasta el próximo libro, hasta prontito,
hasta el reencuentro, aquí o en cualquier lado...
¡Hasta que vuelva a verte, mi amorcito!
*"¡Auf wiedersehen!", adiós, en alemán. (N. de la A).
Elsa Bornemann en Socorro Diez (Libro pesadillesco).
No soy quien los adioses ha inventado;
me duele la palabra despedida.
Si distancian las vueltas de la vida...
Si separan a quienes se han amado...
nadie se irá del todo, no, ninguno,
ni romperá la ausencia el tiempo hilado
entre los que, sumándose uno a uno,
de alma a corazón se han encontrado.
Prefiero yo -por eso- traducirte
de la lengua alemana que he heredado,
la esencia de su "adiós"...* y -así- decirte:
Hasta el próximo libro, hasta prontito,
hasta el reencuentro, aquí o en cualquier lado...
¡Hasta que vuelva a verte, mi amorcito!
*"¡Auf wiedersehen!", adiós, en alemán. (N. de la A).
Elsa Bornemann en Socorro Diez (Libro pesadillesco).
De esta manera Mi Sala Amarilla se despide de la querida escritora argentina de literatura infantil y juvenil Elsa Bornemann , ante la sorpresiva noticia de su partida.
Cualquiera que haya sido chico entre la década de 1970 y la actualidad habrá escuchado o leído algún cuento de Elsa Isabel Bornemann.
"Se mató un tomate", una de sus poesías que conocí cuando me inicié como maestra, me acompañó durante toda mi carrera y siempre estuvo presente en mi salita arrancando sonrisas y carcajadas en los niños.
Durante la dictadura en Argentina fue censurado su cuento Un elefante ocupa mucho espacio y figuraba en la lista negra de autores prohibidos. Por ese mismo cuento le valió una mención en los premios Hans Christian Andersen, siendo la primera escritora argentina en conseguirlo.
La colección Socorro, No hagan olas, Disparatario, El libro de los chicos enamorados y La edad del pavo son algunos de los títulos imprescindibles de la bibliografía de Bornemann, y de toda la literatura infantil.


















































